Para mitigar el impacto económico de la sequía en el campo y en las arcas públicas, el Gobierno anunciará en las próximas horas el nuevo “dólar agro”, una cotización especial para sostener a los sectores más golpeados e incentivar la liquidación de exportaciones de soja y otros productos de economías regionales.
Lo anticipó el ministro de Economía, Sergio Massa, que acompañó a Alberto Fernández en su viaje a Washington la semana pasada. “Es un programa de incremento exportador, que pretende de alguna manera facilitar en el año de sequía la capacidad y el cumplimiento de los contratos de nuestros exportadores”, explicó el funcionario.
Los perjuicios del déficit hídrico se estiman en alrededor de U$S 20.000 millones, según los cálculos del sector agroindustrial, lo que representaría un equivalente a cuatro meses de exportaciones perdidas. Para amortiguar los efectos, se espera que los anuncios del nuevo “dólar agro” se produzcan este miércoles. A continuación, 5 claves para entender de qué se trata y sus diferencias con el "dólar soja".
No será solo para la soja: contemplará a las economías regionales
A diferencia de las dos ediciones del “dólar soja”, que estuvo orientado únicamente a los exportadores de esa oleaginosa, el “dólar agro” tendrá en cuenta también a otros productos de las economías regionales, que podrán liquidar sus exportaciones a un valor más alto que el tipo de cambio oficial.
“El programa contempla más productos que la soja para abarcar otros sectores e incentivarlos a que liquiden las exportaciones y así captar más divisas”, afirmó a Página|12 el economista investigador de FLACSO, Leandro Bona, quien además explicó que esta medida “cumple el doble objetivo de tratar de incentivar a los sectores golpeados por la sequía y, al mismo tiempo, tratar de generar mayores liquidaciones”.
Así, además de la soja, resuenan para este tipo de cambio preferencial sectores como la vitivinicultura, el maní, la yerba mate, el arroz. De hecho, el gobernador de Entre Ríos, Gustavo Bordet, pidió incluir también la producción citrícola. Un punto importante a observar en los anuncios es si quedarán alcanzados por la medida el maíz y el trigo, que representan gran parte de la producción nacional.
Será una medida temporal
Según lo que viene elaborando el Ministerio de Economía, la ventana para el sector sojero sería de 30 días, mientras que la del resto de las economías regionales, de 90 días.
En tanto, la cotización especial para fomentar las liquidaciones de la oleaginosa aplicaría para abril, mientras que para el resto de los sectores abarcados, hasta fines de junio.
Se esperan ingresos por U$S 6.000 millones
El economista Joaquín Waldman, de la consultora Equilibra, explicó que la medida “responde a la falta de divisas que está habiendo por la sequía, el adelantamiento de ventas al exterior el año pasado debido al dólar soja 1 y 2 y por la incertidumbre financiera en general”.
“La situación de reservas hoy es crítica. Están buscando de algún modo conseguir más dólares intentando evitar una devaluación del oficial”, expresó a este medio. Por ejemplo, en marzo, la Cámara de la Industria Aceitera (CIARA-CEC) informó que el sector generó ingresos al país por U$S 1.228 millones, casi un 60% menos que los U$S 2.984 millones que liquidaron ese mismo mes pero del año pasado.
“Sabiendo que hay rumores de que se apliquen programas de incremento exportador, muchas veces los productores guardan la cosecha a la espera de poder liquidarlos a un tipo de cambio diferencial más alto”, explicó Waldman.
En ese sentido, se espera que por el nuevo tipo de cambio especial ingresen unos U$S 6.000 millones (U$S 3.000 millones por la soja y otros U$S 3.000 millones por el resto de las economías regionales). En el sector consideran que, sin dólar agro, habría menos de la mitad.
¿De cuánto será el nuevo “dólar agro”?
De acuerdo a las estimaciones de diferentes sectores, se prevé un “dólar agro” de entre 280 y 300 pesos. “Desde el punto de vista de la rentabilidad, es una mejora del 30% respecto al oficial”, señaló Bona.
“Uno podría decir que 300 dólares es una medida intermedia que puede llegar a generar un incentivo, pero desde el punto de vista de la rentabilidad, descontando la sequía, llegaría a compensar un poco las pérdidas”, agregó el investigador de FLACSO.
Respecto a si estos valores serán lo suficientemente atractivos para el campo, Waldman planteó: “En términos reales, 300 dólares es parecido a los anteriores que dieron, pero todo depende de cuánto esperen los exportadores que vaya a estar el dólar más adelante”.
El posible impacto en los precios internos
Lo cierto es que en las economías regionales, muchas de las materias primas son fundamentales en la conformación de precios de los productos de la canasta básica de alimentos, como el pan, que se produce en base al trigo. Otras, como el maíz, inciden como insumo clave para otros sectores del agro.
Por eso, Bona advirtió que “el dólar agro podría tener un impacto en el mercado interno porque generaría una suba de precios de los productos de la canasta básica”. Por su parte, Waldman sumó: “Con esto, los productores de alimentos pueden vender a más pesos en el exterior sus producciones y eso puede llegar a trasladarse al mercado doméstico”.




