Presentaron un proyecto ante la Legislatura de Massachusetts que generó gran polémica en Estados Unidos, ya que la iniciativa propone que los presos donen órganos y médula ósea para reducir sus sentencias, algo que va en contra de la ley federal, la cual prohíbe la compra, venta e intercambio de órganos por una “contraprestación valiosa”. No obstante, el incentivo es sólo una parte de una iniciativa que busca crear un camino legal para que los presos puedan donar órganos a sus familiares.

Según el texto elaborado por los representantes estatales demócratas Carlos González y Judith García, se busca crear un Programa de Donación de Médula Ósea y Órganos dentro del Departamento de Correccionales del estado para permitir que las personas encarceladas reciban una reducción en su sentencia de entre 60 y 365 días mediante la donación de médula ósea u órganos.

El objetivo de la iniciativa, según indicó Gonzalez, es “ampliar el grupo de donantes en el estado para salvar vidas”, pero también “crear un camino legal que hoy no existe para que los presos puedan donar, incluso a sus familiares. Lo importante de este proyecto no es darles un incentivo, sino crear una política para que puedan hacerlo”, citó Daily Mail.

En este sentido, también dijo estar abierto a “establecer una política que permita a los reclusos donar órganos y médula ósea sin el atractivo de que les reduzcan la sentencia”.

Acerca de este último punto, García agregó que “el proyecto fue escrito a pedido de personas encarceladas que esperan ayudar a sus seres queridos en circunstancias extremas, por lo que estamos abiertos a establecer políticas sin incentivos”.

A su vez, argumentó que la iniciativa también busca generar igualdad de oportunidades en el sistema de salud: “Las comunidades negras e hispanas corren un mayor riesgo de padecer problemas de salud que podrían requerir la donación de órganos, y las tasas de encarcelamiento discriminatorias eliminan muchas posibles coincidencias de donantes del grupo, lo que genera listas de espera más largas en comparación con las personas blancas”, precisó.

Actualmente, no existe una ley en Massachusetts que impida a los condenados donar órganos, pero tampoco una política clara que logre permitirlo. Por otro lado, los presos federales pueden donar órganos, pero solo si el receptor es su familiar.

En 2007, en Carolina del Sur, se propuso un plan similar, que derivó en la creación de un programa de donación voluntaria de tejidos y órganos para los presos, sin ofrecerles reducción de sentencias.

Las críticas al proyecto: "Es perverso"

Pese a que el proyecto se plantea como respuesta al encarcelamiento excesivo de personas de la comunidad negra e hispana, algunos críticos calificaron la idea de coercitiva y deshumanizante.

“Promover la donación de órganos es bueno. Reducir las penas de prisión excesivas también es bueno. Juntar ambas es perverso”, dijo al respecto Kevin Ring, presidente de Familias Contra Sentencias Mínimas Obligatorias.

Por su parte, George Annas, director del Centro de Derecho, Ética y Derechos Humanos de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Boston, rechazó la iniciativa y dijo que “ofrecer una reducción de sentencias a cambio de órganos no solo no es ético, sino que también viola la ley federal. Reducir una pena de prisión es equivalente a un pago, y no se puede comprar un órgano”.

En tanto, el presidente demócrata de la Cámara baja, Ronald Mariano, se limitó a considerar que es “una forma un poco extrema de reducir la sentencia. No sé si tiene mucho sentido”.

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