El público old school se dio cuenta enseguida, con la primera nota que salió de la armónica. Es noviembre de 2019 en la ciudad bonaerense de Mercedes, y Andrés Ciro Martínez está a punto de desenfundar en el Festival Mastai uno de los grandes clásicos de su etapa piojosa: “Pistolas”. Y por más paradójico que suene, el tiro de gracia lo va a dar Valentín Oliva. Wos, para algún desprevenido. Wosito, para sus seguidores… o uno de los nuevos referentes de la música contemporánea, para Latinoamérica.
Su improvisación de esa noche, cargada no de pólvora sino de un sentido compromiso con las causas sociales, se transformó en un estruendo sobre el final, cuando el loquito de las rimas (según se autodefinió durante ese mismo show) apretó el gatillo: Mirá que los bastones nos vivieron jodiendo // y los lápices siguen escribiendo.
Lo que verdaderamente impacta del video que está subido en la cuenta oficial de YouTube de Ciro y Los Persas no son solamente los 26 millones de visualizaciones, sino la cantidad y el tenor de comentarios dedicados al artista nacido en Villa Crespo hace 25 años: padres/madres que agradecen el upgrade de ese clasicazo; y los más chicos que celebran el haber encontrado en esa pieza un punto de conexión musical directa para con sus progenitores.

Hasta el propio Ciro se valió de una de las frases de Wos para agradecerle tamaña participación: “Rock & roll y rap, descontrol en el Mastai, gracias @wos.ds3”. La música, cuándo no, confirmando que no existen barreras entre estilos y generaciones. O al menos, no para Wos, quien literalmente, la lleva en la sangre.
Yo sí tengo los huevos para hacerme cargo
Su madre Maia, cantante y artista interdisciplinaria, y su padre Alejandro, también artista y uno de los fundadores de La Bomba de Tiempo, se encargaron de que el pequeño Valentín tenga además del sonajero, guitarra y tambores siempre a mano. Y así fue como entre los instrumentos musicales que estaban en su casa eligió el piano y la batería para estudiar formalmente, además del arte dramático.
La otra formación que moldeó su impronta es la conciencia social. Porque en algún lugar de su inconsciente aún deben resonar las cacerolas de las protesta durante la crisis de 2001 a las que sus padres lo llevaban en andas con tres años.

Esa semilla germinó con su participación activa durante la toma de las escuelas cuando aún era alumno de secundaria y floreció cuando aprovechó su consagración en la final nacional de la Batalla de los Gallos, organizada por Red Bull en 2017, para que no se perdieran de vista “las cosas muy crudas que están pasando en el país: hay mucha gente que se está quedando sin trabajo y acaba de desaparecer Santiago Maldonado".
Fijate siempre de qué lado de la mecha te encontrás
Su reconocido fanatismo por Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota valía esa licencia citando “Queso ruso”. “La desigualdad atraviesa América latina históricamente. Entonces siento que es lógico que eso aparezca en mi música”, afirmó recientemente en una entrevista brindada a Europa Press. Sobre esta misma idea profundizaría en una charla con El Comercio, de Perú: “Siempre uno tiene una postura política, quiera o no. Creo que a veces es más importante cuál es tu forma de vivir, de hacer tu arte. Esas cosas hablan más sobre uno que cualquier discurso”.

Todo ello, de manera lógica y natural, lo terminó emparentando con el espíritu del rock nacional (rebelde y con la protesta casi como bandera), y valida el espaldarazo de varios de sus máximos exponentes. La foto que el propio Skay Beilinson compartió en Instagram en la que está junto a Wos en el marco del Cosquín Rock 2022 es una pequeña muestra. Y la frase que eligió el guitarrista para acompañar la placa vale más que mil palabras: “Música, simplemente música”.
Mirá, mamá, estoy arriba
Por si hiciera falta confirmarlo, la voz autorizada de Mollo se hizo cargo de ello. O mejor dicho su guitarra, con la que selló su participación en “Culpa” (quién mejor que Ricardo para potenciar las claras reminiscencias a Atahualpa Yupanqui en esta pseudochacarera) y con la que irrumpió en el estadio de Argentinos Juniors para hacer vibrar a las 60 mil almas que lo llenaron, en el marco de los dos shows que brindó Wos el año pasado.
¿La antesala de esta participación? Fue cuando Wos tiró unas rimas en medio de una versión casera (y pandémica) de “Sábado”, con Divididos, que se hizo viral en pleno aislamiento social.
Otro emblema que lo abrazó (primero a la distancia y después en persona) fue Fito Páez. En la entrega de los Premios Gardel 2022, el rosarino hizo entrega (virtual) de la estatuilla de oro, con unas sentidas palabras: “Wos es un artista tan fuerte, tan potente, tan cálido… tan de nuestra época. Sabe apreciar el gran tesoro que hay en la música argentina. Y ahora él también es parte”. Sí, Maia, miralo, tu hijo está arriba.
Y vaya si Fito se tomó sus propias palabras en serio, que lo invitó a ser parte de EADDA9223,la reversión del legendario El amor después del amor publicado, que vio la luz a fines de mayo y del que también participan, entre otros, Andrés Calamaro, Elvis Costello y Lali Espósito.

No me pidas que no vuelva a intentar
La sensibilidad impregna cada una de las letras del Wosito. "Somos la nueva generación que va a dar vuelta la tortilla", advirtió en medio de uno de sus shows. En la entrevista con RTVE se permitió ir un poco más allá con esa reflexión: “Creo que hay algo inherente a la juventud, que es replantearse cosas, romper paradigmas viejos y generar nuevos. También demostrar sensibilidad ante ciertas cosas que antes se pasaban por alto. Si nos llaman ‘de cristal’ por lo transparente, me parece que está bueno”.
Y no es una frase que suelta al pasar, sino la invitación que a hace a sus contemporáneos para que se involucren, que se sientan parte, que abran bien los ojos, que accionen, que dejen huella. Que sean parte del cambio que esperan ver.

Una propuesta que se vuelve real con su propia historia, aquella que había comenzado con el sueño de ser baterista. Así fue como el tiempo, las circunstancias y la música, claro, lo fueron llevando de los duelos en las plazas barriales de freestyle al éxito en el plano internacional frente a grandes multitudes. De su incipiente carrera musical al Wos que hoy llena estadios, acumula millones de reproducciones en YouTube y Spotify, y ostenta galardones como ser múltiple ganador de los Premios Gardel (el más joven en conseguir uno de oro), nominaciones a los Latin Grammy, más el lanzamiento de dos discos de estudio y un EP.
El haber trascendido las barreras generacionales y contar con el respaldo de grandes íconos de la escena nacional también es una medalla que merece lucir en sus vitrinas. Y que lo confirma como uno de los grandes referentes de la música contemporánea, para propios y ajenos.
Fotos: Doguito Records
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