Natalia Schumacher es el alma de las figuras diseñadas para premiar a organizaciones y proyectos. Desde sus inicios pensó las piezas como una forma de abrazar cada legado.

Natalia Schumacher es la creadora de las figuras diseñadas para premiar a los Destacados Central. La artista refleja en estas obras su vínculo con la naturaleza y el detalle puesto en cada figura, volviéndola única e irrepetible, como las organizaciones y proyectos elegidos en esta nueva edición.

En diálogo con Central de Noticias, Schumacher señaló que “el concepto de los pájaros, con sus alas hacia arriba, como en un acto de elevación, nació hace algunos años. Cuando me convocaron para hacer estas distinciones pensamos en la figura en relación a las organizaciones o agrupaciones destacadas”.

“Los pájaros tienen que ver con el vuelo, la elevación. A su vez, en su corazón llevan una semilla que representa el legado, el volver a sembrar en cada acto”, detalló la artista y docente.

En cuanto al proceso de realización de las figuras, contó que “encontramos el modo de llevarlo a la tridimensión a partir de un corte en madera para que sean todas iguales. Y después, para mostrar la diversidad de las actividades que cada organización desarrolla, elegimos que cada una lleve colores propios, identitarios y originales de cada una de las piezas”.

Es así, que cada figura se destaca y distingue por su color y contraste. “Buscamos un uso de color para que todos los elementos más minuciosos que hacen al dibujo de la pieza puedan verse mejor y buscamos también que la paleta de colores sea original, que no sean los contrastes habituales”.


“A mi particularmente me gusta mucho eso, encontrar combinaciones más originales que muchas están en la naturaleza y las encontramos un tanto desapercibidas”, señaló la artista.

Schumacher defiende la idea de “garabato”: “me gusta decir que garabateo, el garabato como este origen tan genuino, que tienen que ver con los inicios de un dibujo. La ilustración siempre empieza con un garabato, así que me parece buenísimo reivindicar la palabra”.

En se sentido, los garabatos “no son lineales”, al igual que el recorrido personal o institucional de cada uno de los destacados. “Volviendo a la naturaleza y a lo orgánico, buscan una representación donde los caminos se entrecruzan, pueden ir para un lado, para el otro, a veces encontramos hasta lugares espiralados o vueltitas, las líneas son más bien curvas y me parece que son más amigables, le da una sensación al ver la pieza, más cercana y más armónica”, concluyó.

fuente: cdenoticias.com

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