“Estamos orgullosos de tanto dolor… que por tanto amor pagamos…”
La frase de Eduardo Galeano, impresa en el chapón al pie del monumento a las y los Detenidos, Desaparecidos y Asesinados por el Terrorismo de Estado, que construimos y
reconstruimos colectivamente en el Centro Cívico de nuestra ciudad, nos interpela, nos nuclea, nos hermana y nos compromete. Desde hace más de 20 años en ese espacio público que nos apropiamos como Paseo de la Memoria, junto a ese conjunto de piezas, de fierros de los lugares de trabajo y militancia de nuestra región, la Comisión Permanente por la Memoria de Berisso organiza en las vísperas del 24 de marzo “la vigilia”, actividad que culmina con la lectura de la nómina de las compañeras y compañeros que nos marcaron el camino en la lucha por la Justicia, la Independencia y la Soberanía.
Esos nombres, cuya simple mención despiertan y disparan el PRESENTE… AHORA y SIEMPRE, son los que se dan cita en estas páginas. Donde se recopila el lugar y la fecha de la detención, del campo de concentración donde fueron vistos por última vez, del asesinato, o donde aparecieron sus restos. Sin embargo no es la ausencia, la pérdida o el final, ni siquiera es el PASADO el eje que entrelaza las historias y los relatos. Son los sueños y deseos, la solidaridad y la dignidad con la que lucharon por un futuro mejor, por una Argentina más justa, desde las organizaciones políticas, sindicales, estudiantiles y/o barriales en las que participaban.
Esas vidas que nos fueron arrebatadas por asesinos protegidos por un Estado terrorista merecen ser contadas. Esas vidas que nos invitan, como decía Gelman, a no dejar descansar a la memoria para que no se arrellane en la comodidad del olvido. Esas vidas que debemos recuperar. Las vidas que nos faltan y que en cada vigilia recordamos.
Los relatos contenidos en este libro se fueron construyendo colectivamente con los aportes de familiares, amigos, compañeros de militancia y vecinos que despertaron anécdotas y recuerdos anclados en algún pliego de la memoria, para permitirnos conocer a hombres y mujeres que más allá de su militancia se apasionaban por la música, el deporte, el teatro, la lectura, sus oficios o hobbies; se integraban a las colectividades de sus padres o abuelos, añoraban su provincia o ciudad de origen. Todo esto, que parece simplemente anecdótico, no lo es, porque de todo esto y de sus amores, construyeron sus vidas.
Nunca es fácil reconstruir lo destruido. En esta ocasión fue una tarea que comenzó en los últimos años de la dictadura cuando Familiares, Madres, Abuelas, Hijos, la APDH, compañeros y amigos comenzaron a reunirse en distintos lugares de nuestra ciudad para compartir información sobre los desaparecidos. En 1984, ya en democracia, desde el Centro Cultural Berisso se continuó con esa tarea. Se organizaron actividades como “Desaparecidos una herida sin cicatrizar”, “Dale una mano a los desaparecidos” y charlas que contaron con la presencia de Hebe de Bonafini y Estela de Carlotto. El año previo a que se cumplieran los 20 años del golpe se constituyó una comisión que retomó y profundizó lo realizado hasta ese momento. Esa comisión que funcionó solamente ese año, en noviembre de 1995, con la dirección y coordinación del escultor Oscar Stafora, realizó el monumento a las y los Detenidos, Desaparecidos y Asesinados por el Terrorismo de Estado en el Parque Cívico de nuestra ciudad.
A fines de 1997, un grupo de compañeros y compañeras provenientes de distintos espacios de militancia de Derechos Humanos y sectores políticos, conformamos lo que hoy se conoce como Comisión Permanente por la Memoria de Berisso. Retomamos el trabajo de reconstrucción de aquellos listados, siguiendo cada dato por mínimo que fuera, ubicando un lugar, encontrando un nombre, escuchando relatos que por primera vez eran liberados.
Fue en esa búsqueda que en el año 2005, junto a Carlos Abalo y Graciela Khidir realizamos varias entrevistas a referentes políticos locales para recuperar esas historias poco conocidas, reconstruir lo sucedido en esos años, que fueron un importante aporte a este trabajo de investigación, recopilación y redacción retomado en marzo del 2020.
Durante mucho tiempo la lista confeccionada estuvo ligada a los ámbitos de trabajo de la región. Finalmente, para esta publicación se tuvieron en cuenta los parámetros consensuados desde los organismos de Derechos de Humanos de la Nación y la Provincia, que categorizan como víctimas pertenecientes a un distrito a los nacidos en el lugar, a los residentes, a quienes estudiaron, trabajaron, militaron en la ciudad o incluso quienes fueron detenidos desaparecidos y/o asesinados en la jurisdicción. No obstante el rigor y detalle realizado, la brutal represión desatada en la región contra trabajadores y estudiantes lleva a que al día de hoy sigamos considerando la nómina como en permanente construcción, incompleta y provisoria.
Habitualmente, esa nómina suele leerse o presentarse por orden alfabético. Pero esa modalidad separa lo que no debe separarse. En esta publicación optamos por el orden cronológico a partir de las fechas en las que fueron detenidos desaparecidos o asesinados, criterio que mantiene junto, lo que la vida o la militancia unieron. Este ordenamiento temporal permitió incluir hechos no muy difundidos de la coyuntura del país y de la región de esos años, como fueron las grandes huelgas en Petroquímica Sudamericana, Destilería YPF, Propulsora Siderúrgica; los conflictos en el Astillero o en el Swift, el funcionamiento de la coordinadora interfabril, la proletarización de los militantes, y describir cuestiones poco conocidas de aquellas organizaciones políticas que dieron origen a los grupos insurgentes en la década del 70. Con el mismo criterio y convicción, el orden cronológico de los relatos se inicia antes del golpe de Estado del 24 de Marzo de 1976. La decisión se justifica en la certeza de que el plan sistemático de exterminio a cargo de las Fuerzas Armadas, fuerzas de seguridad y organizaciones paramilitares, comenzó a gestarse antes de la efectiva materialización de la interrupción del cauce democrático.
Este libro es un aporte a reconstruir nuestra historia, convencido de que sigue más vigente que nunca el reclamo de Memoria por la violencia ejercida contra nuestro pueblo, la búsqueda de Verdad para el esclarecimiento de estos hechos y la necesidad de Justicia para que la impunidad no se naturalice.
Invitamos a leer todas las historias, todas merecen ser conocidas y difundidas. Convocamos a seguir sumando datos, anécdotas, hechos, voces. Las clases dominantes impulsan el olvido y estamos obligados a resistir desde el ejercicio permanente de la memoria. Estamos obligados a recuperar las vidas que nos faltan, la de hombres y mujeres comprometidos con la realidad que vivían, que luchaban por un país justo, libre y solidario, que con sus palabras y con sus acciones construyeron obstinadamente caminos de dignidad, recorrieron el surco de la vida sembrando semillas de futuro.
(Introducción del libro "Los que nos faltan: historias de las y los detenidos, desaparecidos y asesinados de Berisso".




