Carlos “El Tula” Pascual es el hincha que representa a Argentina en los premios “The Best”, en los que el país está nominado al premio "Mejor afición" por la hinchada de la Selección. En otras ternas compiten Lionel Messi a mejor jugador, Lionel Scaloni como mejor DT y Emiliano “Dibu” Martínez a mejor arquero.

Se trata de un rosarino de 82 años, fanático de Central, que se convirtió en un reconocido personaje popular que acompaña a la Argentina desde el Mundial de Alemania 1974, y que en 2023 dijo presente a su 13º Copa del Mundo consecutiva en Qatar, pese a sus dificultades económicas y de salud.

Una de sus principales características es que siempre lo acompaña un histórico bombo original que le regaló Perón en 1971 durante su exilio en España, el cual recorrió las tribunas de los estadios más recónditos del mundo.

Su primer mundial fue Alemania 1974, en el cual no pasó para nada desapercibido. Según relató en una entrevista brindada antes de Qatar 2022, para presenciar esa Copa tuvo que hacer dedo durante 15 mil kilómetros. “Me acuerdo que salí en todos los diarios del mundo. La BBC de Londres me hizo una entrevista con un intérprete. Todavía tengo los recortes”, contó.

Al ser consultado en esa entrevista sobre sus proyecciones en el Mundial 2026, El Tula, quien cuenta con una histórica y reconocida militancia peronista, aseguró: “Voy a tener 86 años y el bombo es pesado, no sé si voy a tener tanta garra”.

Argentina, nominada a mejor hinchada

La FIFA nominó a la hinchada de Argentina a “Mejor afición 2022” destacando dos motivos: el gran número fanáticos que llegaron a Qatar pese al largo viaje, y el ruido constante que hicieron en las gradas durante cada uno de los partidos.

"El viaje desde Argentina a Qatar no es precisamente corto, pero los hinchas de la albiceleste llegaron a Doha en gran número desde el comienzo del campeonato para apoyar a Lionel Messi en su último intento por ganar el único trofeo que le seguía siendo esquivo hasta entonces", sostuvieron desde la página oficial de la FIFA.

A su vez, señalaron que "el ruido que hicieron en las gradas fue constante, con repiqueteo de tambores y cánticos continuos que hicieron que casi todos los partidos de Argentina parecieran un encuentro en casa para Messi y compañía".

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