El 4 de agosto se cumplen 50 años del asesinato por parte de la dictadura militar de quien fuera obispo de La Rioja, Enrique Angelelli, hoy declarado beato por la Iglesia Católica. En días previos también fueron asesinados otros tres colaboradores del obispo y todos ellos son beatos y conocidos como los “mártires riojanos”. El sacerdote franciscano Carlos de Dios Murias y el cura francés Gabriel Longueville fueron secuestrados en la parroquia de Chamical el 18 de julio y sus cuerpos aparecieron dos días después en la zona rural de El Barrial, atados, encapuchados y con claros signos de tortura y disparos con arma de fuego. El 25 de julio Wenceslao Pedernera, dirigente laico del Movimiento Rural de la Acción Católica y organizador de cooperativas campesinas en Sañogasta fue sorprendido en su casa cuando un grupo de tareas irrumpió en su vivienda y lo acribilló a balazos frente a su esposa e hijas. Murió horas después en el hospital de Chilecito.