A fuerza de enfriar la economía, la inflación bajó a 1,7%, el menor nivel en 14 meses

El ajuste fiscal y monetario, la sobrevaluación del peso, la apertura a importaciones más baratas que la producción local, el deterioro salarial y, por consiguiente, del consumo constituyen las principales causas de la merma del IPC. El turismo post vacaciones y la indumentaria ayudaron al descenso.

Dos días después de que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informara la nueva caída de la construcción y la industria en julio, un día después de que revelara que inclusive un sector estrella como la minería también bajó por segundo mes consecutivo, el organismo reportó que en agosto la inflación al menos descendió. Y lo hizo hasta alcanzar el 1,7%, el menor nivel desde el 1,6% de junio de 2025.

El ajuste fiscal y monetario, la sobrevaluación del peso -el dólar domado en torno de $1.500-, la apertura a importaciones más baratas que la producción local, el deterioro salarial y, por consiguiente, del consumo constituyen las principales causas de la merma del índice de precios al consumidor (IPC).

La receta que aplicó Milei desde un principio de su gobierno, similar a la que habían impuesto otros países que lograron doblegar la inflación, iban a provocar una profunda y larga depresión del mercado interno, según reconocían por aquel entonces empresarios cercanos a él y académicos de la economía. Y así sucedió.

La economía crece, y poco, pero por el impulso de los sectores exportadores de materias primas, pero mientras tanto caen año tras año los que más empleo generan, como la construcción, la industria y el comercio, que ya de por sí venían afectados en el final del gobierno anterior. El enfriamiento de la actividad doméstica aquieta los precios, que es la promesa y la obsesión del presidente Javier Milei. No está mal bajar la inflación, pero la pregunta es cómo y si es sostenible.

Hay sectores que se abarataron: ropa y calzado, un 0,6%. Recreación y cultura, tras las vacaciones de invierno, mantuvieron congelados sus valores. Equipamiento y mantenimiento del hogar fueron de lo que menos aumentaron: 1,4%. Los rubros que más se encarecieron incluyen a vivienda (alquileres), luz, gas y agua, un 2,8%; educación, 2,5%; bienes y servicios varios, como cuidado personal, y salud (prepagas y remedios), 2.4%.

AR/CRM