El contador Gabriel Schmale, entrevistado por Central de Noticias, advirtió que los indicadores macroeconómicos están bajo control, pero la población sigue sintiendo los efectos de una microeconomía débil, con consumo estancado, alta morosidad y escasa generación de empleo.
Durante la conversación, Schmale señaló que la política del gobierno ha conseguido mantener la inflación bajo el 2 % mensual, un nivel que podría haberse estabilizado en julio, y que la gestión del tipo de cambio continúa con intervenciones para evitar variaciones bruscas del dólar. Además, destacó que el respaldo del sector privado y los resultados de las encuestas de opinión son factores clave para preservar esa estabilidad.
Sin embargo, el analista enfatizó que la brecha entre la buena salud de los indicadores agregados y la realidad cotidiana de los hogares sigue ampliándose. Comentó que el gasto de los consumidores no muestra signos de recuperación, que la estrategia oficial de incentivar el crédito no está generando la actividad esperada y que la morosidad, sobre todo entre los jóvenes, evidencia dificultades para cubrir gastos regulares. Propuso reducir las tasas de refinanciamiento y advirtió que la situación podría afectar a las fintech que dependen de estos flujos.
En cuanto al mercado laboral, Schmale describió un escenario estancado, atribuyendo la falta de dinamismo a la escasa actividad económica y a la limitada repercusión de la reciente reforma laboral. No prevé cambios significativos para el próximo semestre, pero subrayó que, de cara a un año electoral, el Estado debería implementar medidas que pongan dinero directamente en los bolsillos de la gente para reactivar la demanda.



