
El gobierno español indica, sin dar más detalles, que junto con el país africano han "acordado reforzar la coordinación y los esfuerzos para hacer frente a estos flujos" hacia la ciudad de Ceuta.
Cientos de personas migrantes han accedido a la ciudad española de Ceuta en torno al mediodía local este jueves desde Marruecos. Los agentes de la Policía Nacional de España se han desplegado en la frontera del Tarajal para contener la entrada, que se produce después de la llegada de entre 1.500 y 2.000 personas en los últimos diez días.
Alrededor de 1.000 personas asomaban poco antes de la 13 (hora local) por el espigón del Tarajal. Muchos han llegado a suelo ceutí simplemente a pie, reduciendo la habitual travesía a nado de entre dos y cuatro horas a apenas media.
Decenas de personas consiguieron alcanzar el espigón y la alambrada sin que se apreciara un dispositivo policial que impidiera su avance. Al mismo tiempo, otras decenas se lanzaron al mar con la intención de acceder a Ceuta bordeando la línea fronteriza, mientras otros grupos caminaban en paralelo a la alambrada en dirección de la valla española.
Antes, cientos de personas que habían entrado a nado en las primeras horas de la mañana a la localidad desde la vecina ciudad marroquí de Castillejos a la ciudad española han salido a la carrera del recinto donde les atendía la Guardia Civil en la frontera. Los agentes atendían y organizaban a los migrantes recién llegados –una reciente sentencia del Tribunal Supremo puso fin a las polémicas devoluciones en caliente por mar, una práctica que antes era sistemática entre denuncias de las organizaciones de derechos humanos–. En algunos casos optaban por marchar rápido en dirección a las próximas barriadas del Príncipe o Juan XXIII o hacia el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes.
Hasta el momento, el Gobierno español ha asegurado que el país vecino “está cooperando de manera leal y permanente con España y colaborando estrechamente para afrontar esta situación”. Fuentes diplomáticas de la embajada de Marruecos en Madrid han trasladado a Europa Press que los recientes intentos de entrada irregular a la ciudad autónoma “no responden, en modo alguno, a una voluntad de las autoridades marroquíes de favorecer la inmigración irregular” y aseguran que la colaboración es “ejemplar”. En la misma línea se ha expresado el Ministerio del Interior españñol, que indica que Fernando Grande-Marlaska ha permanecido en “contacto permanente” con su homólogo marroquí, Abdelouafi Laftit. Grande-Marlaska se desplazará a Ceuta mañana, a primera hora, para seguir la evolución de la situación.
En la ciudad autónoma, cientos de flotadores abandonados en el mar dan cuenta de las llegadas: los nadadores suelen partir con neopreno, flotador y aletas, dejando a su llegada a España el equipo en el camino. La Guardia Civil trata de auxiliar a quienes llegan, pero no da abasto. Mientras, los recién llegados, en su mayoría jóvenes marroquíes, se encuentran en centros de acogida sobrepasados, tanto de menores, como de mayores de edad. Lo mismo ocurre con las dependencias de la Policía Nacional, donde se realizan las filiaciones de los migrantes para registrarlos y poder ofrecerles atención y un futuro traslado a la Península.



