Franco Colapinto se retiró de la competencia en la vuelta 38 del Gran Premio de Estados Unidos después de que su coche Alpine resultara dañado por un contacto con Arvid Linblom.

El piloto argentino, que corría para el equipo Alpine, se vio obligado a detenerse cuando su monoplaza sufrió una colisión con el británico Arvid Linblom, lo que provocó daños significativos que impidieron continuar.

El incidente ocurrió en la segunda mitad de la carrera, obligando a Colapinto a abandonar la prueba y dejando a los seguidores del automovilismo argentino sin su representante en la recta final del evento.