El desplazamiento reciente del polo magnético obligó a revisar el Modelo Magnético Mundial 2025, un ajuste crucial para la exactitud de GPS, drones y sensores de smartphones.
Según el docente Gerardo Langiano, de la Facultad de Ingeniería y Organización (FIO), el núcleo externo de la Tierra, compuesto de hierro fundido, genera corrientes eléctricas que alimentan el campo magnético. Este proceso, llamado geodinamo, produce la lenta migración de los polos; ahora el polo norte avanza a unos 35 km al año, mitad de la velocidad anterior, lo que demandó la corrección del modelo global.
Langiano, quien también participa en el proyecto de extensión IpACT, aclara que la variación del campo no implica una catástrofe, sino una manifestación natural del interior del planeta. Si bien el GPS sigue operando con señales satelitales, las brújulas y los magnetómetros de teléfonos móviles, drones y otros vehículos deben recalibrarse para conservar la precisión en la orientación y en aplicaciones de mapas.
Fuente: CDN



