El Ejecutivo y la oposición venezolana sellaron un convenio para reformar el sistema judicial, incluyendo la sustitución completa de los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia.
En la última ronda de negociaciones, ambas partes acordaron que todos los cargos del máximo órgano judicial serán vacantes, con el objetivo de renovar la Corte y fortalecer la independencia judicial.
La dirigente oposicionista María Corina Machado no tomó parte del nuevo proceso de diálogo, manteniéndose al margen de las conversaciones que buscan implementar los cambios acordados.



