Manuel Adorni presentó el anexo reservado de la declaración jurada patrimonial sin aportar -como correspondía- ninguna documentación, ni claves, ni billeteras con las que, supuestamente, ganó 300.000 dólares con bitcoins entre 2013 y 2018. El fiscal Gerardo Pollicita le pedirá, a muy corto plazo, las pruebas concretas de la inverosímil historia de que heredó 200.000 de su padre fallecido y que ganó otros 300.000. Además, el fiscal le pidió a la DAFI (Dirección de Asesoramiento Económico y Financiero en las Investigaciones) un análisis de las insólitas contradicciones entre Manuel Adorni y su hermano Francisco respecto de lo que heredaron. Si Manuel aduce haber encontrado 200.000 dólares (fue cambiando el número, primero dijo 10 millones de pesos, luego 73 millones), cifras similares deberían tener Francisco y la madre de ambos. Además, todo resulta incongruente con las deudas y juicios que agobiaban a Jorge Adorni, el padre, al momento de fallecer. En ese momento tenía su departamento embargado, tres juicios y una hipoteca impaga. Todo el relato de falsedades se completa con los datos que viene recibiendo el fiscal sobre la repentina vida de lujo del jefe de Gabinete, lo que demuestra que todo el dibujo de los dólares y las fabulosas ganancias con criptomonedas es falso y el dinero proviene de maniobras en estos dos últimos años y medio, el tiempo que lleva en el gobierno de Javier Milei.



