En la jornada electoral del 6 de septiembre en Sajonia-Anhalt, la Alternativa para Alemania (AfD) logró el 43,8% de los sufragios, duplicando su cifra de 2021 y marcando la mayor victoria de la extrema derecha en el país desde la era nazi.
El voto popular elevó a la AfD a la primera posición en la región, superando a los partidos tradicionales y consolidándose como la fuerza política con mayor respaldo ciudadano en esa contienda. Su discurso, centrado en ideas xenófobas y nacionalistas, resonó entre una parte significativa del electorado.
Este desempeño representa la mejor actuación electoral de un partido de ultraderecha en Alemania en ocho décadas, recordando los resultados que se habían visto antes del fin del nazismo. Los analistas señalan que el salto de apoyo podría influir en la configuración política a nivel nacional en los próximos años.



