Una agencia turística de Chivilcoy causó polémica al exigir una libreta de casamiento a dos mujeres que buscaban una habitación doble, lo que llevó a la empresa a reconocer que no aplica la misma restricción a parejas heterosexuales y a iniciar acciones legales por discriminación.

El incidente ocurrió cuando las clientas intentaron hacer una reserva para una habitación matrimonial y el personal del establecimiento les pidió presentar un acta de matrimonio. Ante la negativa, la agencia admitió que su política discriminatoria solo afecta a las parejas del mismo sexo, mientras que a las parejas heterosexuales no se les solicita ningún documento adicional.

Las dos mujeres, indignadas por el trato recibido, iniciaron procesos judiciales por discriminación y violación de sus derechos, exigiendo que la empresa modifique sus normas y se haga responsable de los daños ocasionados.

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