El índice de desocupación subió a 7,9% en el segundo trimestre, marcando su nivel más alto en cinco años y superando tanto la comparación anual como los datos del trimestre anterior.

El crecimiento de la tasa de paro se acompañó de un incremento en la cantidad de personas que buscan empleo, reflejando una mayor presión sobre el mercado laboral. Además, se observó un aumento en la informalidad, con más trabajadores sin contrato formal.

Estos indicadores sitúan al país en una situación laboral más delicada que la registrada en los tres primeros meses de 2026, evidenciando una tendencia al alza que preocupa a autoridades y analistas económicos.

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