El nuevo marco legal que entrará en vigor el 1 de enero de 2027 obligará al Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales a abandonar sus actuales fuentes de recursos y depender exclusivamente del presupuesto estatal.
Con la entrada en vigencia de la normativa prevista para principios del próximo año, el INCAA perderá los mecanismos de financiación que ha utilizado tradicionalmente, lo que implicará una reconfiguración de su modelo económico.
Ante esta perspectiva, la institución pasará a depender íntegramente de los fondos asignados en el presupuesto nacional, lo que podría afectar la planificación y ejecución de proyectos cinematográficos y audiovisuales en el país.



