El gobierno de Javier Milei promueve la instalación de inmensos data centers sin regulaciones específicas, ofreciendo exenciones tributarias mientras ignora el consumo masivo de agua y energía que generan.
Según fuentes oficiales, el programa “Super RIGI” busca atraer inversiones de la industria tecnológica internacional, entre ellas proyectos vinculados a figuras como Peter Thiel, sin establecer límites claros sobre el uso de recursos naturales.
Expertos de la región advierten que la falta de criterios medioambientales podría replicar problemas observados en otros países sudamericanos, donde la expansión de centros de datos ha tensionado los sistemas de suministro eléctrico y de agua, generando un debate sobre la sostenibilidad de esta estrategia económica.



