Faltan 13 minutos para la 1 a.m. y acaba de terminar el partido de Argentina contra Suiza, donde ganamos 3 a 1. La gente en la calle toca bocina, la televisión repite las jugadas más relevantes y las redes sociales —la vidriera de la posmodernidad— estallan: memes, goles, retratos de festejos. Argentina es una fiesta. ¿Estamos todos invitados?