
La autora argentina fue quitada del programa de un festival de la Universidad de Granada tras un pedido de un grupo propalestino. Siete autores invitados avalaron la decisión. Más de 350 firmaron una carta en su contra.
Archivo-Victoria De Masi – Ariana Harwicz, escritora: "Todo el mundo está con pánico. Es como un campo minado: cualquiera puede ser cancelado"
Ariana Harwicz tenía previsto participar este sábado 26 de septiembre a las 19.30 en una conversación con Jesús Ortega en la Plaza de las Pasiegas, en Granada. El encuentro se titulaba “Oponerse al mundo”. Pero la actividad fue retirada del programa del festival CULTUR-ALH, organizado por la Universidad de Granada entre el 21 y el 27 de septiembre.
La situación comenzó el 17 de septiembre, cuando la Red Universitaria por Palestina de Granada envió una carta para pedir que se revisara la participación de la escritora argentina. Al pedido se sumaron lectores y un club de lectura vinculado al festival. Las directoras del encuentro, Ana Gallego Cuiñas y Patricia Escalona, comunicaron a Harwicz que habían recibido esos reclamos y que su participación sería retirada.
Harwicz, autora de Matate, amor, se ha manifestado públicamente en contra del “boicot cultural a Israel”. Tras conocer la decisión, escribió en X que la habían “desprogramado a último momento” y acusó al festival de haber cedido “a la presión de militantes”.
El comunicado de los siete autores
Siete escritores invitados al festival firmaron un comunicado titulado “Respecto de la desinvitación de Ariana Harwicz”. Entre ellos están Rita Laura Segato, Lina Meruane, Sabina Urraca, Gabriela Wiener, María Fernanda Ampuero, Ángelo Néstore y Brenda Navarro.
En el texto cuestionaron las posiciones públicas de Harwicz sobre el conflicto entre Israel y Palestina. La acusaron de “negar el genocidio que está llevando a cabo el Estado de Israel contra los palestinos” y de considerar “ataque antisemita” la práctica del boicot antisionista.
Los firmantes sostuvieron que la libertad de expresión es un valor central de la vida en sociedad, aunque señalaron que tiene límites establecidos por la ley, entre ellos “la injuria, la difamación y la incitación al odio”. También cuestionaron que el festival no hubiera explicado a Harwicz los motivos de la decisión “con debida honestidad”.
Según dijo Lina Meruane a la prensa, el festival “está en su legítimo derecho de excluir a quienes entorpecen o exceden los límites de la libertad de expresión”. La Red Universitaria por Palestina respondió el 20 de septiembre a las críticas. “Una carta no es una amenaza. Protestar es un derecho y ante un genocidio, una obligación”, sostuvo.
La respuesta de Harwicz y el descargo de la universidad
Harwicz cuestionó públicamente la decisión. “No me imaginé que las propias autoras pidieran que me fuera”, dijo a la prensa. “La militancia ganó a la literatura”. En otras declaraciones, contó que desde la organización le aseguraron que la decisión no estaba relacionada con su origen. “Cuando dicen eso es porque sos judía”, afirmó. También agregó que “los que menos me apoyaron fueron los de la cultura”.
La Universidad de Granada, por su parte, se desvinculó de la decisión y sostuvo que la medida “no fue adoptada, aprobada ni respaldada” por su equipo de gobierno. El embajador argentino en España, Wenceslao Bunge Saravia, se comunicó con el rector de la Universidad de Granada, Pedro Mercado Pacheco. Consideró que se trataba de “un antecedente de especial gravedad” y pidió mecanismos “que desagravien a la autora argentina”. También se pronunció en contra de la exclusión el Foro Argentino contra el Antisemitismo.
Una carta con más de 350 firmas
En el día de hoy comenzó a circular otra carta, esta vez en defensa de la participación de Harwicz, con más de 350 firmas. Fue impulsada por Jesús García Calero, director de Cultura del diario ABC, y la escritora Cecilia Szperling. “Ningún escritor debería ser excluido de un encuentro cultural por sus posiciones públicas”, sostiene el documento, que reclama transparencia sobre lo ocurrido, una reparación pública y el reconocimiento del daño.
Entre los firmantes aparecen Fernando Savater, Margo Glantz, Santiago Kovadloff, Ana María Shua, María Negroni, Pola Oloixarac, Federico Andahazi, Andrés Trapiello, Piedad Bonnett, Santiago Roncagliolo y Manuel Valls.



