En la era de la información, los centros de datos para alimentar a los sistemas de IA constituyen infraestructuras críticas. Y, con la excusa de que se trata de instalaciones que perjudican a los ecosistemas y consumen muchísima energía cuando se ubican en la Tierra, los grandes magnates ya sueñan con volverlos orbitales. Esto es: que puedan estar alojados en el mismísimo espacio y ser alimentados con la luz del Sol. Sin embargo, aunque se presente como revolucionaria, no parece constituir una buena idea: asociaciones ambientalistas realizaron una petición a la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos para que evite otorgar licencias a las big tech solicitantes y alertaron que este proyecto, promovido por figuras como Elon Musk o Jeff Bezos, podría causar impactos “catastróficos” para el planeta.