En los últimos dos años la morosidad de las compañías se multiplicó por cinco y el porcentaje de empleados estatales con pagos atrasados alcanzó el 18,6%.
Según los últimos datos publicados, el incumplimiento de pagos por parte de las empresas ha experimentado un crecimiento exponencial, pasando de niveles moderados a una situación crítica en apenas 24 meses.
Al mismo tiempo, la falta de puntualidad en el pago de salarios a los trabajadores del sector público ha escalado, situándose en el 18,6 por ciento, lo que refleja una tendencia de irregularidad creciente entre los empleados estatales.



