Una reciente encuesta realizada por Hugo Haime revela que la mayor parte de la población está más inquieta por el dinero que les queda después de cubrir sus gastos fijos que por la tasa de inflación.
Los resultados indican que, pese a la preocupación generalizada por el encarecimiento de los precios, los ciudadanos consideran esencial mejorar sus ingresos netos para mantener su nivel de vida.
El estudio, que interrogó a miles de hogares, muestra que la prioridad de los argentinos es contar con salarios más altos antes que esperar una disminución significativa de la inflación.



