
Desde este martes y hasta el jueves, Buenos Aires es sede de la 40ª Conferencia Internacional para el Control de Drogas (IDEC), coorganizada por primera vez por el Ministerio de Seguridad Nacional y la DEA de Estados Unidos, con delegaciones de más de 100 países. Pese a la magnitud del encuentro, no habrá transmisión ni agenda pública.
Desde este martes 18 y hasta el jueves 20 de agosto, la Ciudad de Buenos Aires es sede de la 40ª edición de la Conferencia Internacional para el Control de Drogas (IDEC), organizada en conjunto por el Ministerio de Seguridad Nacional, a cargo de Alejandra Monteoliva, y la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA). Es la primera vez que la Argentina actúa como coanfitriona de este foro, que según la información oficial difundida por el Gobierno convoca a delegados de más de 100 países miembros y observadores de IDEC, además de entre 400 y 600 integrantes de fuerzas de seguridad de todo el mundo.
Sin embargo, la organización del encuentro se maneja con un hermetismo inusual para un evento de esa escala. Fuentes del Ministerio de Seguridad confirmaron a elDiarioAR que la conferencia no tiene transmisión y que no existe una agenda pública con el detalle de actividades, paneles o funcionarios que expondrán en cada jornada. Recién al final de las jornadas habrá comunicación oficial. En la misma línea, la información que trascendió hasta el momento no incluye el cronograma horario del encuentro ni el listado completo de autoridades extranjeras invitadas, cuyas identidades —en especial las de mayor rango dentro de la administración de Donald Trump— se mantienen bajo estricta reserva.
El hermetismo también se refleja en la agenda pública del propio Gobierno: la conferencia apenas figuró entre las actividades oficiales de la semana que Presidencia y los ministerios difundieron a la prensa, pese a coincide con los mismos días en que Javier Milei retomó su actividad pública tras diez días de bajo perfil.
Entre los funcionarios confirmados figuran Monteoliva, que encabezará el foro argentino, y representantes de la DEA como Michael D. Cabral, jefe de la División Cono Sur de la agencia, y Thomas Miles, agregado de la DEA en Argentina, además de una comitiva de la administración Trump cuya composición no fue precisada. La organización conjunta había comenzado en noviembre de 2025, cuando la entonces ministra de Seguridad, Patricia Bullrich —hoy senadora y jefa del bloque libertario en la Cámara alta—, recibió en el país a una primera delegación de la DEA para coordinar la candidatura argentina como sede.
El lema elegido para esta edición es “Justicia a través de la fortaleza y la unidad”, y la agenda temática incluye coloquios y ejercicios de coordinación operativa sobre narcotráfico, lavado internacional de dinero y narcoterrorismo, con foco en el intercambio de inteligencia entre las fuerzas de seguridad participantes. Desde el Ministerio de Seguridad calificaron la designación de la Argentina como sede de “un reconocimiento al trabajo que el país viene realizando en la lucha contra el narcotráfico” y sostuvieron que “refleja la confianza internacional en las capacidades argentinas”. Milei, además, ya firmó con Trump la adhesión al país del llamado Escudo de las Américas, una plataforma norteamericana para hacerse del control antidrogadas en el continente.
La IDEC fue creada por la DEA en 1983 y comenzó como un foro multilateral con menos de una docena de países participantes, según precisó la embajada estadounidense en Buenos Aires en el comunicado oficial que anunció la coorganización. A lo largo de más de cuatro décadas, el encuentro evolucionó de una instancia de coordinación de políticas a una plataforma de planificación operativa y estratégica que, cada año, es copatrocinada por Estados Unidos y tiene como sede a uno de los países miembros. La edición de 2026, con más de 100 países representados, es la primera en la que la Argentina cumple ese rol de anfitriona.
MC



