Aunque se piense en el universo como un espacio prístino sin mucha contaminación ni nada por el estilo, lo cierto es que, según los expertos, ese paisaje no se parece mucho a la realidad. Es la mano del ser humano la que, a través de los avances tecnológicos impresionantes, conduce al progreso y también a la contaminación. Desechos que retornan a la Tierra, algunas veces, como si fueran proyectiles. Para poder seguir de cerca los impactos de este fenómeno, la Universidad Nacional de La Plata puso en marcha MIRA: el primer sistema latinoamericano de monitoreo de reingresos atmosféricos y basura espacial. Entre otros aspectos, integra datos orbitales, realiza modelado técnico y analiza cuál debe ser la política pública más efectiva para analizar la caída de objetos espaciales en la región.



