Brasil derrotó a Australia en un partido amistoso, anotando cuatro goles a través de Vanderson, Raphinha, Bruno Guimarães y Vinícius, mientras que los australianos respondieron con goles de Circati y Metcalfe.
El conjunto dirigido por Carletto mostró su poder ofensivo al abrir el marcador con Vanderson, seguido de la brillante actuación de Raphinha y la contribución de Bruno Guimarés, culminando con el tanto de Vinícius, lo que consolidó una ventaja cómoda.
Australia intentó reaccionar y logró reducir la diferencia gracias a los goles de Circati y Metcalfe, pero no fue suficiente para evitar la derrota frente a un Brasil que dominó el encuentro.



