Los Murciélagos, bajo la dirección de Darío Lencina, lograron la victoria sobre Costa Rica y cerraron la competición sin conocer la derrota, asegurando su undécimo podio consecutivo.

El conjunto dirigido por Lencina superó a la selección costarricense en los últimos minutos del encuentro, manteniendo su racha invicta a lo largo de los 90 minutos del torneo. Este triunfo les permitió coronarse con la medalla de bronce.

Con este resultado, el equipo reafirma su posición como una de las fuerzas más dominantes del continente, alcanzando por undécima vez seguidamente un puesto en el podio de la Copa América.