La senadora Bullrich intensificó su crítica contra el jefe de Gabinete, Santilli, acusándolo de falsedad y marcando un claro distanciamiento de la alianza LLA, lo que agudiza las fricciones dentro del sector libertario.
En una intervención en la que aumentó su confrontación, Bullrich afirmó que Santilli estaba ocultando la verdad y que sus declaraciones carecían de fundamento, señalando que el jefe de Gabinete estaba engañando al público.
Este enfrentamiento ha provocado que la facción interna del partido, tradicionalmente alineada con la corriente amarilla, adopte tonos más críticos y se acerque a posturas violetas, generando una mayor polarización entre los libertarios.



