El gobierno canadiense ha decidido aplicar tarifas de hasta la mitad del valor a varios productos provenientes de EE.UU., en medio de la disputa comercial que también incluye una polémica propuesta del presidente estadounidense de renombrar el lago Ontario.

El anuncio, realizado por la ministra de Comercio de Canadá, indica que los nuevos gravámenes afectarán a sectores como la agricultura, la automoción y la tecnología, con tasas que pueden llegar al 50 %. La medida busca presionar a Washington para que retire barreras arancelarias impuestas a productos canadienses.

Mientras tanto, el presidente de EE.UU. ha generado controversia al sugerir cambiar el nombre del lago Ontario a “lago América”, lo que ha sido recibido con críticas tanto en Canadá como en la comunidad internacional, intensificando aún más la tensa relación comercial entre ambos países.