En la última Sprint de Singapur, el piloto holandés Max Verstappen se impuso tras una serie de incidentes que dejaron fuera al argentino y pusieron a Russell a la cabeza antes de su propio error.

El piloto argentino sufrió una exclusión del podio debido a una avería mecánica en su Alpine, lo que le impidió seguir compitiendo. Mientras tanto, George Russell tomó la delantera, pero su ventaja se vio comprometida por un despiste que puso en riesgo la seguridad del evento.

Al final, Max Verstappen volvió a celebrar su triunfo, consolidándose como el ganador de la carrera tras la confusión y los problemas técnicos que marcaron la jornada.