Personal de la Guardia Rural “Los Pumas” llegó hasta una carnicería de Serodino –la patria de Juan José Saer- tras una denuncia por faena ilegal de dos vacunos, junto a la bromatóloga de la provincia. Los agentes rurales procedieron al secuestro de 439 kilos de carne vacuna de distintos cortes, 80 kilos de carne porcina, 19 kilos de embutidos y 26 kilos de achuras almacenadas. Hasta ahí un procedimiento normal. Uno de los efectivos descubrió en un freezer ubicado en la parte trasera del comercio una bolsa negra que contenía envoltorios rectangulares cerrados con cinta adhesiva, compatibles con panes de estupefacientes. Ante el hallazgo, los agentes interrumpieron el procedimiento y dieron intervención a la división Microtráfico de la policía de investigaciones.



