El 72% de los hogares de sectores populares de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires tiene préstamos y los destina a gastos básicos como alimentos, salud, servicios y alquiler.

Según los últimos datos, la mayoría de los residentes de estas áreas recurren al crédito para financiar necesidades cotidianas, lo que refleja una alta vulnerabilidad financiera. El acceso a préstamos se ha convertido en una herramienta frecuente para afrontar los costos de la vida diaria.

Esta situación evidencia la presión económica que enfrentan los hogares con menores ingresos, obligados a destinar gran parte de sus recursos a pagar deudas en lugar de ahorrar o invertir en mejoras a largo plazo.