En Villa Bosch, varios chicos han sido detectados manipulando imágenes de compañeras menores mediante inteligencia artificial, llegando a comercializarlas y compartirlas entre la comunidad estudiantil.
Según las investigaciones, los jóvenes partieron de fotografías auténticas de sus compañeras y, mediante herramientas de IA, modificaron sus rostros y cuerpos. Estas imágenes alteradas fueron luego distribuidas entre sus pares, generando un ambiente de acoso digital.
Algunos de los archivos modificados fueron incluso puestos a la venta, lo que ha motivado a las autoridades escolares y a la policía a iniciar acciones legales contra los responsables, mientras se busca proteger la intimidad y seguridad de las menores involucradas.


