Pese a que el Gobierno presenta a la estabilidad macroeconómica como el principal motor para atraer inversiones, los indicadores privados continúan mostrando un escenario muy distinto. Según el último informe de Inversión Bruta Interna Mensual (IBIM) elaborado por Orlando J. Ferreres & Asociados, la inversión real cayó 6,2 por ciento interanual en junio, medida en términos de volumen físico. Se trata del tercer retroceso consecutivo del indicador, que registra una baja de 6,1 por ciento en el primer semestre del año.


