Se decomisaron 1.770 kg de baterías, 558 kg de cables envainados, 50 kg de cubiertas de autos, 294 kg de aluminio, 352 kg de cobre y 450 kg de materiales varios, sumando las autopartes, el peso del total del material incautado alcanza las 4 toneladas en una chatarrería de Rosario. “Venimos controlando a quien compra lo robado, porque si no hay quien compre, no hay quien robe. Estos operativos están dando resultados positivos en la provincia de Santa Fe, donde disminuyó notablemente el robo de cables, alumbrado público, timbres y medidores de gas, lo que significó una disminución de casi un 80 por ciento en las denuncias por sustracción de este tipo de materiales”, afirmó el secretario de Gestión de Registros Provinciales, Matías Figueroa Escauriza.