China respondió a Lamelas y Huawei rechazó las acusaciones de espionaje: “Es una mentalidad de Guerra Fría”

La embajada china calificó de “calumnias sin ningún fundamento” las declaraciones del embajador estadounidense sobre la presencia de tecnología china en sectores estratégicos de la Argentina. Huawei también salió al cruce y defendió su trayectoria de 25 años en el país.

La tensión entre Estados Unidos y China por la presencia de empresas tecnológicas del gigante asiático en sectores estratégicos de la Argentina sumó este jueves un nuevo capítulo. Luego de que el embajador estadounidense, Peter Lamelas, acusara a Huawei de compartir información con el Partido Comunista Chino y advirtiera que la participación de la compañía en áreas vinculadas a Vaca Muerta podría desalentar inversiones, la embajada de China en Buenos Aires respondió con dureza.

El cruce se produce en medio de la disputa que mantiene Washington con la cooperativa eléctrica neuquina CALF por un acuerdo con Huawei para avanzar en la instalación de infraestructura tecnológica vinculada al desarrollo de Vaca Muerta. La controversia ya había generado intercambios entre las representaciones diplomáticas de ambos países y llegó también al Congreso argentino.

Durante su exposición en el AmCham Energy Summit, Lamelas había sostenido que la seguridad de los datos forma parte de la seguridad nacional y había cuestionado el vínculo entre empresas chinas y el Estado de ese país. En particular, afirmó que China exige a sus compañías entregar información al Gobierno y aseguró que la presencia de Huawei “no va a ayudar” a atraer inversores extranjeros a Vaca Muerta.

La respuesta de Beijing no tardó en llegar. A través de un comunicado, la embajada china calificó las afirmaciones del diplomático estadounidense como “calumnias sin ningún fundamento” y sostuvo que las acciones de Washington están atravesadas por una lógica propia de la confrontación entre las dos grandes potencias. “Lo que viene haciendo la parte estadounidense, en esencia, es motivado por la mentalidad de guerra fría”, sostuvo la representación diplomática china.

La embajada también cuestionó el argumento de seguridad utilizado por Lamelas para advertir sobre los riesgos de la tecnología china y afirmó que Estados Unidos “viene generalizando el concepto de seguridad nacional y sembrando miedo en el mercado”.

El intercambio se da, además, en un momento de fuerte competencia geopolítica y económica entre Washington y Beijing por el acceso a mercados, infraestructura y sectores estratégicos en América Latina. En el caso argentino, esa disputa adquiere una dimensión particular por el peso de Vaca Muerta, uno de los principales proyectos de expansión energética del país.

Huawei también respondió

La compañía Huawei también salió públicamente a responder las acusaciones de Lamelas. La empresa china aseguró que posee un “historial impecable” en materia de ciberseguridad y protección de datos y calificó de “sin sustento” los señalamientos realizados por el embajador estadounidense.

La firma recordó, además, que lleva 25 años desarrollando actividades en la Argentina y destacó su participación en el proceso de expansión de la conectividad y la transformación digital del país. “Como compañía, nuestro foco es uno solo: crear valor para nuestros clientes y contribuir al desarrollo tecnológico del país”, señaló Huawei mediante un comunicado.

La empresa puso el acento en su estructura societaria y en su trayectoria local: “Una compañía propiedad de sus propios empleados, con 25 años en Argentina acompañando la conectividad y transformación digital del país, sus industrias y su sociedad”. Y frente a las acusaciones formuladas por el representante de Washington, resumió su posición en una frase: “Frente a acusaciones sin sustento, nuestra respuesta es nuestra historia”.

El enfrentamiento entre Lamelas y Huawei tiene como telón de fondo el proyecto de CALF, la principal distribuidora eléctrica de la Patagonia, que negocia con la empresa china la instalación de un data center y nueva infraestructura tecnológica para acompañar el crecimiento de la demanda energética y productiva vinculada con Vaca Muerta.

La controversia había escalado luego de que CALF denunciara que un funcionario de la Embajada de Estados Unidos había advertido a uno de sus gerentes sobre posibles restricciones de visas para directivos de la cooperativa si avanzaban con Huawei. La entidad consideró aquella comunicación una presión indebida y elevó el reclamo a la Cancillería argentina.

Posteriormente, Lamelas confirmó que esas comunicaciones reflejaban la política de Estados Unidos y mantuvo sus cuestionamientos a la presencia de tecnología china en sectores considerados estratégicos.

El conflicto también tuvo repercusiones políticas en la Argentina. Diputados de la oposición impulsan una citación a representantes de la embajada estadounidense para que expliquen sus advertencias ante el Congreso, mientras que desde CALF defendieron su autonomía para decidir con qué empresas desarrollar sus proyectos tecnológicos.

La discusión excede, así, el vínculo entre una cooperativa neuquina y una compañía tecnológica. En el fondo aparece una disputa mayor sobre el rol que tendrán Estados Unidos y China en el desarrollo de infraestructura estratégica argentina, particularmente en un sector como Vaca Muerta, que el Gobierno de Javier Milei considera central para incrementar las exportaciones y atraer inversiones.

Mientras Washington busca limitar la presencia de compañías chinas en áreas consideradas sensibles, Beijing reivindica el derecho de la Argentina a decidir de manera autónoma sus asociaciones comerciales y tecnológicas. Huawei, por su parte, intenta defender su permanencia en el país apelando a sus 25 años de actividad y a la ausencia, según sostiene, de pruebas que respalden las acusaciones de espionaje.