El país asiático se prepara para liderar la próxima fase de la cumbre de los BRICS, enfocando la agenda en la regulación y desarrollo de la Inteligencia Artificial, tras haber recibido la sede en tres ciudades diferentes.
Tras acoger encuentros en Sanya, Xiamen y Beijing, China consolida su papel como punto de referencia dentro del bloque y se perfila para asumir la rotación de la presidencia en el próximo año. Las autoridades ya esbozan los temas prioritarios que podrían marcar la discusión entre los miembros.
Entre los asuntos que se anticipan, la inteligencia artificial destaca como el principal desafío y oportunidad, pues los dirigentes buscarán acordar marcos comunes para su uso, seguridad y competitividad, mientras intentan equilibrar intereses económicos y geopolíticos dentro del grupo.



