Un equipo de científicos argentinos que forman parte de la Universidad Nacional Arturo Jauretche, el Hospital El Cruce (Florencio Varela) y el Conicet, desarrolló un tratamiento innovador orientado a evitar amputaciones y ceguera. Se trata de una membrana amniótica esterilizada, muy similar a una curita, que los propios pacientes pueden aplicarse en sus casas sin mayores dificultades. La tecnología, que se destaca por su novedad en Latinoamérica y el mundo, ya se colocó con éxito en 2 mil pacientes y se encuentra disponible en 20 centros de salud a nivel nacional.



