El cierre de Alfajores Lanín volvió a poner en evidencia el impacto de la caída del consumo sobre los pequeños emprendimientos. La empresa, nacida durante la pandemia y convertida en una marca reconocida en ferias y comercios artesanales, anunció el cierre definitivo de su planta en Lomas de Zamora tras seis años de actividad, en un contexto marcado por la pérdida del poder adquisitivo.



