Los nuevos agentes de compra impulsados por inteligencia artificial operan bajo instrucciones específicas del cliente, evitando la necesidad de conceder permisos ilimitados.
Esta tecnología está diseñada para que el usuario defina de forma clara y limitada cada operación, garantizando que la IA solo actúe dentro del marco de las indicaciones recibidas.
De este modo, se elimina el riesgo de que la inteligencia artificial realice transacciones no autorizadas, ya que cada compra se basa en una orden concreta y verificable proporcionada por el propio usuario.



