El cantautor panameño Rubén Blades, en su última presentación, dio un giro político a sus clásicos, alterando la letra de “Patria” para afirmar que “¡Las Malvinas son argentinas!” y provocando una respuesta del público con el cántico “La patria no se vende…”.
Durante el recital, Blades decidió reinterpretar algunas de sus canciones más emblemáticas, enfocándose en temas de relevancia social y nacional. La adaptación de la canción “Patria” incluyó una frase que reivindicó la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, generando un intenso intercambio con la audiencia.
El público, en señal de protesta y solidaridad, respondió entonando un popular estribillo que rechaza la idea de vender la nación, demostrando cómo la música del artista se convirtió en un espacio de debate y expresión política.



