Con el riesgo país en 650 puntos, IDEA, Santilli y Caputo unieron sus alertas contra la idea de "volver al pasado"

El ministro de Economía culpó del alza del índice al contexto internacional y al temor de algunos inversores a que Milei pierda las elecciones de 2027. No todos los analistas financieros comparten su visión. El presidente del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina pidió no "demonizar la coyuntura" y mantener las reformas hechas.

En el cierre del coloquio del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA), su presidente, Santiago Mignone, el ministro de Economía, Luis Caputo, y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, se unieron para encender las sirenas contra una “vuelta al pasado”. Mientras el riesgo país subía este viernes otro 2,2%, a 650 puntos básicos, por el creciente temor inversor al impago de la deuda, tanto Mignone, socio de la auditora contable y consultora norteamericana PwC en la Argentina, como Caputo y Santilli alertaron una y otra vez sobre lo que ellos consideran el peligro de desandar las reformas que Javier Milei acometió en los últimos tres años.

Primero habló Caputo, que está en París promoviendo inversiones en la Argentina Week junto al Presidente, ministros, gobernadores y empresarios. Lo hizo en una entrevista grabada con anterioridad en el Ministerio de Economía, en un salón decorado con la Virgen de Luján, en diálogo con el presidente del coloquio, Fabián Kon, CEO del Grupo Financiero Galicia. “Hoy estamos en más de 600 de riesgo país. La mitad es atribuible a un contexto internacional que a todos los países les perjudica en la inflación y la actividad económica. En cualquier otro momento la Argentina no hubiera durado ni cinco minutos”, reivindicó el ministro para decir que el país ahora está mejor preparada para afrontar el salto al mayor nivel en diez meses.

“No es solo eso: también es parte propia, por temor de algunos (inversores) a que se vuelva al pasado”, disparó Caputo. “El temor a volver al infierno”, dijo para volver a las metáforas que días atrás lo llevaron a comparar al gobernador bonaerense y eventual presidenciable, Axel Kicillof, con el “Anticristo”. “No es el escenario base que esperamos, pero sí nos preparamos como si pudiera pasar. Volver a votar el pasado después de los números que tenemos es subestimar al votante argentino”, opinó el ministro, que en otro pasaje destacó que el gobernador peronista y aliado de Catamarca, Raúl Jalil, haya propuesto eliminar el impuesto a los ingresos brutos para la industria. “No se va a volver al pasado”, concluyó a partir de esa iniciativa… Claro que no todos los jefes provinciales cuentan con recursos extra de la minería para compensar esas rebajas de gravámenes.

Santilli, en mensaje grabado para el coloquio.

Santilli, en mensaje grabado para el coloquio.

En el mundo financiero, la analista Ana Gerber Comba, de GMC Valores, atribuye el salto del riesgo país sólo al contexto internacional: “Las subas de tasas de la Fed (Reserva Federal de EE UU) nunca son una buena noticia para los mercados emergentes”, dado que encarecen el crédito a los demás países, “mientras tanto, lo único que parece resistirse a caer es el Brent (barril de petróleo) y sus productos derivados, llevando de la mano una inflación global que vuelve a dar que hablar”. Su compañero de GMC Valores Manuel Caneda relaciona el alza del riesgo país al factor externo, pero también a la falta de recuperación del consumo argentino y su impacto en las elecciones presidenciales de 2027. El colega Marcelo Lipovetzky también refiere al “componente internacional” y al “trade electoral”. Es decir, la probabilidad decreciente de que Milei sea reelecto en 2027.

El ministro coordinadoor Santilli dejó un mensaje grabado pero desde Francia. “Cuando veo al gobernador en Nueva York diciendo que va a dar vuelta todo me pregunto si será Kicillof el mejor jefe de campaña de Milei”, planteó Santilli. “A ese país no hay que volver: el de la destrucción de valor, la brecha, los cepos. El año que viene está en juego volver para atrás o avanzamos. Volver a una economía cerrada, oscurantista y de pobreza extrema o el crecimiento ininterrumpido. El gran milagro mileísta es que el presidente nos sacó del ostracismo”, añadió.

“El empresariado no quiere volver al pasado”, concluyó Mignone en su discurso final del evento de tres días en el hotel Sheraton de Mar del Plata. Abogó por “sostener el esfuerzo realizado, persistir en el esfuerzo de estabilización”. “La estabilidad no es fin en sí mismo, sino la condición necesaria para el crecimiento, que tiene sentido si trae más desarrollo humano, si recuperamos la agenda de ascenso social.”

Santiago Mignone, presidente de IDEA y socio de PwC.

Santiago Mignone, presidente de IDEA y socio de PwC.

“Sólo lo lograremos si consolidamos la estabilidad, sostenemos equilibrio fiscal, de la deuda, una inflación compatible con el mundo”, planteó el presidente de IDEA. Después habló de “respeto irrestricto de los compromisos asumidos, sin importar quién ni cuándo se asumieron”, aludió en forma implícita al Régimen de Incentivo de Grandes Inversiones (RIGI), que sobre todo se concentró en energía y minería, aunque ahora ha sumado una segunda iniciativa industrial, de la automotriz japonesa Toyota (antes sólo estaba la siderúrgica Sidersa).

Mignone habló de competitividad, productividad, tecnología en tiempos de inteligencia artificial, eliminación de impuestos distorsivos, combate a la informalidad e integración internacional. También de “asegurar la transición con inclusión social, apoyo, capacitación y educación”. Pero advirtió que la “transición con sectores que no la están pasando bien no puede llevar a demonizar la coyuntura sino construir sobre lo hecho”.

AR/MC