La distribución del ingreso volvió a mostrar un deterioro durante el primer trimestre de 2026. Según el informe publicado por el Indec, el coeficiente de Gini -el indicador más utilizado para medir la desigualdad- pasó de 0,435 en igual período del año pasado a 0,442: el reparto de los ingresos retrocedió. Al mismo tiempo, el 10 por ciento de la población con mayores recursos concentró el 33,5 por ciento del ingreso total, mientras que el 10 por ciento más pobre recibió apenas el 1,8 por ciento. La diferencia es de 15 veces, entre un extremo y el otro.

