La Corte Suprema de Argentina decidió cerrar el caso que investigaba presuntos ataques israelíes contra civiles palestinos, a pesar del apoyo de organizaciones de derechos humanos, la ONU y Amnistía Internacional.

El expediente, que se había abierto bajo la figura de jurisdicción universal, contó con el respaldo de diversas entidades defensoras de los derechos humanos tanto a nivel nacional como internacional. Sin embargo, el máximo tribunal del país determinó que no había suficientes elementos para continuar con el proceso.

Organizaciones como la Comisión de Derechos Humanos de la Nación, la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos y Amnistía Internacional habían solicitado que se mantuviera la investigación, argumentando violaciones graves del derecho internacional humanitario. La decisión de la Corte ha generado críticas y preocupación entre los grupos que buscan rendir cuentas por los hechos denunciados.