Por un par de horas vuelve a ser joven. Se olvida de la foto guardada en el teléfono, la del crucigrama completo en el bar de los partidos, el que ofrece bajo el nombre de “el proteico” su desayuno predilecto de palta con huevo revuelto. Algunas cosas cambiaron: la atendió un empleado porque el dueño aún no había llegado, el pan le cayó mal, tuvo que llenar mentalmente casilleros hasta que le prestaron la lapicera que por casualidad era igual a la que compró para empezar a resolver crucigramas en bares. Esta vez hizo trampa y googleó tres palabras. La primera que encontró en su cabeza fue Horizontal 1: “onomatopeya de algo que se rompe”. ¿Qué buscaba extraer de apuntalar la repetición?



