Las recientes manifestaciones en todo el país y la derrota parlamentaria de la propuesta de Milei han generado un fuerte rechazo popular, impulsado por la oposición a la extranjerización de tierras y a la polémica Ley de Manejo del Fuego.

Las protestas callejeras, acompañadas de una creciente oposición en el Congreso, transformaron la pasividad de una parte de la ciudadanía en una visible inconformidad contra el gobierno de Javier Milei. El desencadenante principal fue la percepción de que se intentaba privatizar tierras nacionales y vulnerar la supuesta “inviolabilidad de la propiedad privada”, lo que provocó la primera gran derrota política para el mandatario.

Al día siguiente, la polémica Ley de Manejo del Fuego, vista como una medida que favorece a especuladores de incendios, intensificó la reacción nacionalista y llevó a los sectores tradicionales a buscar alianzas electorales entre centroderecha, derechas y ultraderechas. Mientras tanto, la oposición aprovechó el clima de descontento, alimentado por masivas movilizaciones de marzo, feministas, universitarias, sindicales y de docentes, para cuestionar la agenda del gobierno y la influencia de actores internacionales como Donald Trump y el FMI.