La actual época, caracterizada por la creciente toxicidad social y la falta de límites, está poniendo en riesgo el acceso a derechos esenciales como la salud.
En el contexto contemporáneo, la agresividad y la hostilidad en las interacciones cotidianas se han intensificado, creando un ambiente donde los servicios básicos se ven amenazados. Esta situación ha generado una profunda preocupación entre la población, que percibe una vulneración de sus garantías fundamentales.
Expertos y organizaciones sociales alertan que la ausencia de normas claras y la proliferación de conductas nocivas están erosionando la capacidad del sistema de salud para responder adecuadamente a las necesidades de la gente, lo que podría derivar en una crisis de acceso a la atención médica.



