El gobierno cubano denunció que numerosos migrantes son detenidos sin plazo o deportados a países africanos, quedando apartados de sus seres queridos.

Según las autoridades de La Habana, las políticas migratorias de Estados Unidos están provocando que cientos de cubanos sean enviados a lugares lejanos, donde enfrentan incertidumbre y separación familiar.

Los funcionarios cubanos señalaron que muchos de estos individuos son encarcelados de forma indefinida antes de ser trasladados a naciones africanas, lo que consideran una violación de los derechos humanos y un acto de presión política.