
Enseñar a usar smartphones o notebooks, arreglar puertas, instalar luminarias, acondicionar paredes que serán murales y vender pizzas para recaudar fondos. Así desembarcaron más de 20 estudiantes de la FIO en ese refugio de libros del barrio Luján.
A 30 cuadras de la facultad, acondicionan puertas, instalan luminarias, venden pizzas para recaudar fondos y enseñan tips para que el uso de nuevos celulares no sea una carrera de obstáculos, sobre todo entre adultos mayores.
Así llegaron a la Biblioteca Popular “Héctor Amoroso” como estudiantes de la Facultad de Ingeniería y el vínculo fluyó rápidamente, en el marco de un convenio de colaboración entre ambas instituciones que reafirma el compromiso de la universidad con la comunidad.
A través de esta articulación, alumnos y alumnas de Ingeniería Electromecánica e Industrial participaron en 2025 en actividades de extensión que acercaron la tecnología a los vecinos y mejoraron la infraestructura del espacio cultural ubicado en el barrio Luján.
Entre las propuestas se destacó el taller “Conectados en la biblio: aprendemos juntos”, coordinado por el estudiante Alejo Aranaga, que brindó herramientas para el uso de notebooks, smartphones y dispositivos digitales.

Además, otros grupos de estudiantes realizaron tareas de mantenimiento edilicio: relevamiento eléctrico, instalación de tomacorrientes, reemplazo de luminarias, limpieza de paredes, arreglo de puertas y la construcción de un soporte para pizarrón.
Estas acciones fueron supervisadas por el Ing. Cristian Ruschetti, coordinador de la carrera de Ingeniería Electromecánica, y reconocidas como Actividades de Formación Social y Humanística.
En vínculo con el territorio
Más de veinte estudiantes fueron parte de la propuesta, asumiendo un rol activo en la vida de la Biblioteca, fortaleciendo su vínculo con el territorio, en medio de vínculos que no se agotan en la realización de tareas concretas.
Cada intervención abrió también una instancia de aprendizaje situada: conocer de primera mano el funcionamiento de un espacio cultural de barrio, su historia, sus dinámicas y las necesidades reales de la comunidad que lo sostiene.
En ese intercambio, el aporte técnico convivió con una experiencia formativa más profunda: comprender el territorio, escuchar a sus actores y dimensionar que la ingeniería no se limita al aula ni al laboratorio. Se construye también en lo cotidiano, en diálogo con otros saberes y en contacto directo con la realidad social.

Los resultados fueron tan positivos que en marzo de 2026, cuando la Biblioteca celebró su 30° aniversario con un emotivo acto, reconoció a la FIO por su aporte en la construcción de un espacio de encuentro, memoria y cultura. Un gesto donde se reafirma que la universidad pública no sólo produce conocimiento, sino que lo pone al servicio de la comunidad.
De este modo la FIO se proyecta como un puente entre ciencia y sociedad, promoviendo experiencias que integran tecnología, cultura y compromiso ciudadano. Ahora se viene la edición 2026, con convenio renovado y la continuidad de actividades de capacitaciones en nuevas tecnologías y herramientas digitales, tareas de mantenimiento edilicio y apoyo en la logística de eventos comunitarios, siempre con el objetivo de fortalecer la vida cultural y social del barrio Luján.
Con una duración de once meses y bajo el seguimiento de la Secretaría de Extensión, Vinculación y Transferencia (SEVyT), las acciones se realizan ad honorem y con respaldo institucional.

A pocos minutos de las aulas, talleres y laboratorios de la Facultad, se abre un universo de aprendizajes, saberes y vínculos que se retroalimentan, y dejan enseñanzas. Con estudiantes en el territorio, lo que refleja la misión de la FIO de integrar ciencia y compromiso ciudadano, consolidando un vínculo que crece año tras año con la comunidad.



